sábado, 16 de noviembre de 2013

Increíbles fotografías de copos de nieve tomadas con una compacta


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Con tan solo una compacta y una lente de segunda mano, el autor de las fotografías logró capturar copos de nieve con una calidad y nitidez dignas de un estudio profesional.
La imagen que encabeza este post no fue tomada en un estudio profesional, ni con una cámara profesional, ni mucho menos con una iluminación profesional. Semejante imagen fue tomada con una Canon Powershot A650, en el modo macro. Una cámara compacta que además lleva años discontinuada. Una prueba más de que para realizar buenas fotografías no hace falta una buena cámara, sino un buen fotógrafo.
Alexey Kljatovs es el autor de la fotografía y además tiene una galería completa, igual de sorprendente. Con algo de ingenio y lo que parece ser mucha cinta adhesiva, logró conectar su Powershot a una lente Helios 44M-5, en una montura más que rustica y que, como detalle final, involucraba una bolsa de basura negra y algo de madera.
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Aun así con todo este precario equipo, las imágenes son increíbles, aunque el propio Alexey admite que algo de postprocesado tienen, aunque solo involucra ajustes de color. Según sus comentarios, las imágenes de los copos de nieve suelen verse monocromáticos y algo aburridos.
Es curioso el método implementado para realizar estas fotos. Se podría hablar de un freelensing, pero en realidad no está jugando con la propia lente de la cámara, sino con otra agregada a la que la cámara ya tiene, por que calificaría como digiscoping, técnica que involucra colocar delante de tu lente un telescopio o lupa similar. Increíble de todas maneras y sea cual sea el método.
A continuación podrás ver una pequeña selección, mientras que el resto de las imágenes —junto con la explicación técnica de Alexey— las puedes ver en su blog.
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http://altfoto/

10 Momentos inolvidables


Dicen que una imagen vale más que mil palabras y las siguientes fotos comprueban esto.


1) La cruda realidad de la hambruna en las manos de un niño y una misionera
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2) Aunque habrá alguien que no quiera apartarse de nosotros
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3) O alguien que dejó una huella en nosotros.
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Como Diego Frazão Torquato, de 12 años que toca el violín en el funeral de su maestro. El maestro le había ayudado a escapar de la pobreza y la violencia a través de la música.
4) El que ayuda a los más indefensos ante grandes problemas (durante incendios forestales del Sábado Negro en Victoria, Australia)
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5) Quien nos haga reaccionar cuando no queremos seguir
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6) Un amigo siempre fiel
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Un perro llamado “Leao” se sienta por segundo día consecutivo en la tumba de su dueño
7) Y ¿qué hay cuando te niegas a decir adiós?
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8) Cuando quisieras que las cosas fueran diferentes
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9) Al final el amor es el que prevalece por encima de cualquier barrera
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10) Y la bondad para aquellos que la necesitan
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¿Qué piensas?
Fuente: Bored Panda

 http://www.planetacurioso.com/

Las 23 fobias más comunes


Existen alrededor de 248 fobias reconocidas y algunas de ellas fueron recogidas en 1942 por Henry Jay, semiólogo francés. En oportunidades anteriores te hemos presentado algunas de las más extrañas. Hoy te traemos algunas de las más comunes:

Zoofobia: miedo a los animales.

Cinofobia: miedo a los perros.

Entomofobia: miedo a los insectos.

Gelofobia: miedo a los gatos.

Ofidiofobia: miedo a las serpientes.

Muridofobia: miedo a los ratones.

Acrofobia: miedo a lugares altos.

Agorafobia: miedo a lugares abiertos.

Aigmofobia: miedo a objetos puntiagudos.

Brontofobia: miedo a los truenos.

Claustrofobia: miedo a lugares encerrados.

Criptofobia: miedo a espacios pequeños.

Neofobia: miedo a lo nuevo.

Nictalofobia: miedo a la noche.

Tanatofobia: miedo a la muerte.

Nosofobia: miedo a las enfermedades.

Algofobia: miedo al dolor.

Bacteriofobia: miedo a las bacterias.

Cardiopatofobia: miedo a los infartos.

Fobofobia: miedo a la angustia.

Hematofobia: miedo a la sangre.

Misofobia: miedo al contagio.

Traumatofobia: miedo a los accidentes.


http://www.culturizando.com/

OPOD - Unweaving the rainbow


http://www.atoptics.co.uk/fz939.htm

Red - orange - yellow - green - blue - indigo - violet are the traditional rainbow colours. In fact, there is an infinite gradation of hues.
All rainbow hues are mixtures of the other infinity of pure spectral colours.
At left is a computed rainbow made by large drops where diffraction effects might be ignored. A few hundred overlapping pure colours were used - short of infinite but enough to give a reasonable result. Just 13 are shown as examples at left.
In the rainbow each pure colour would have a sharp edge at the bow's rim at right and tail off gradually in brightness towards the bow centre at left. "Would have" because the sun is a 0.5° diameter disk and blurs the intensity profile.
Take the green part of the bow for instance. Oranges, yellows and reds all add their bit to the final hue. Each part of the rainbow has colours of longer wavelength mixed in .

There is much more of rainbows to unweave. Poet Keats is oft quoted ...
    

  "Do not all charms fly
At the mere touch of cold philosophy?
There was an awful rainbow once in heaven:
We know her woof, her texture; she is given
In the dull catalogue of common things.
Philosophy will clip an Angel's wings,
Conquer all mysteries by rule and line,
Empty the haunted air, and gnomed mine--
Unweave a rainbow..
"
Oh! If only the poet had learned a little natural philosophy. He would have known that its touch gives to the catalogue of common things magic and mysteries. It fills our imagination and lifts it on powerful beating wings.
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Diez frases sobre el miedo














"El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son". Tito Livio.

"El miedo es natural en el prudente, y el saberlo vencer es ser valiente". Alonso de Ercilla y Zúñiga.

"El hombre que tiene miedo sin peligro, inventa el peligro para justificar su miedo". Alain.


"El hombre más peligroso es aquel que tiene miedo". Ludwig Börne.

"Para quien tiene miedo, todo son ruidos". Sófocles.

"No hay cosa de la que tenga tanto miedo como del miedo". Michel Eyquem de Montaigne.

"A los verdugos se les reconoce siempre. Tienen cara de miedo". Jean Paul Sartre.

"El miedo es ese pequeño cuarto oscuro donde los objetivos negativos son revelados". Michael Pritchard.

"Los tímidos tienen miedo antes del peligro; los cobardes, durante el mismo; los valientes, después". Jean Paul.

"Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo". Publio Siro.



http://www.muyinteresante.es/

¿La libertad es una ilusión?



 A los seres humanos nos gusta pensar que tomamos cada una de  nuestras decisiones de manera consciente o, lo que es lo mismo,   que existe el libre albedrío. Sin embargo, el neurocientífico Patrick    Haggard, del University College de Londres (Reino Unido), asegura que los estudios del cerebro indican que antes de que seamos conscientes de que estamos decidiendo algo tan simple como si beberemos té o café en el desayuno, o qué camino recorreremos para llegar al trabajo, nuestro cerebro ya ha escogido. Las elecciones sobre cuál será nuestra próxima acción son fruto de una serie de reacciones bioquímicas que ocurren en el córtex parietal, tal y como demostró Angela Sirigu, neurocientífica en el Centro de Neurociencia Cognitiva del CNRS, en Francia.

Por otra parte, científicos de la Universidad de California (EE UU) han probado que analizando un área de la corteza prefrontal con resonancia magnética funcional es posible predecir el comportamiento humano en 3 de cada 4 casos, revelando los propósitos y deseos de los individuos antes incluso de que ellos los conozcan.

A esto se suma que una investigación dada a conocer hace poco en The Journal of Neuroscience revelaba que existe una conexión entre la actividad del cerebro humano en las neuronas núcleo accumbens -el centro de las recompensas- y el comportamiento futuro con respecto a la alimentación y el sexo, de manera que con un escáner se puede adivinar cuánto pesará una persona dentro de seis meses, e incluso cómo será entonces su vida sexual.
 http://www.muyinteresante.es/

Ascenso por una cascada de hielo de 50 metros

Imagen: Luke Tikkanen

Todos los años, en las orillas del lago Superior (EEUU) se forman algunas de las más espectaculares cascadas de hielo. Esta fotografía está tomada en enero de este año en el parque de Pictured Rocks y en ella se puede observar a los escaladores Austin Fogt y Ross Herr trepando por una columna de hielo de 50 metros de altura. Si aún no estás impresionado, pincha para ver la panorámica del lugar en el que están escalando. Y luego mírate este vídeo, especialmente a partir del 1:30 min:


 
 
 

Vía: Exposure.


Entrada publicada en Fogonazos http://www.fogonazos.es/

sábado, 2 de noviembre de 2013

Coralie Clement -" L'ombre Et La Lumiere "


"Por el sendero de los sueños..."


Los diez mejores libros de escritores premiados por el Nobel

 Los diez mejores libros de escritores premiados por el Nobel

Las listas nunca contentan a nadie, pero son una tentación constante. Seleccionar los mejores libros de los Premios Nobel de Literatura no es una tarea menor y siempre será controvertida. Entre otras cosas porque autores como Franz Kafka, James Joyce o Jorge Luis Borges ni siquiera consiguieron el premio.
Esta es una propuesta limitada, con atención a las letras en castellano:
  1. La montaña mágica. Thomas Mann. Premio Nobel de 1929.
  2. El ruido y la furia. William Faulkner. Premio Nobel de 1949.
  3. El viejo y el mar. Ernest Hemingway. Premio Nobel de 1954.
  4. Platero y yo. Juan Ramón Jiménez. Premio Nobel de 1956.
  5. El extranjero. Albert Camus. Premio Nobel de 1957.
  6. La naúsea. Jean Paul Sartre. Premio Nobel de 1964.
  7. Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Pablo Neruda. Premio Nobel de 1971.
  8. Cien años de soledad. Gabriel García Márquez. Premio Nobel de 1982.
  9. Ensayo sobre la ceguera. José Saramago. Premio Nobel de 1998.
  10. La ciudad y los perros. Mario Vargas Llosa. Premio Nobel de 2010
Fuente
solodelibros - la laboriosa felicidad de la lectura

"Nos enamoramos una sola vez en la vida..."


[Libro] La extinción de los anfibios en el siglo XXI

No conozco personalmente a la autora, pero sí conozco a su hijo, que no es otro que Tay. Conociéndolo y sabiendo de su filosofía, pensé rápidamente que debía ir en la línea de su progenitora. Cuando vi el título pensé que iba a ser el clásico libro que de hablaba de las características de las ranas, cuatro productos químicos y poca cosa más. Nada más lejos de la realidad. La verdad es que el libro me ha encantado. Os paso a hacer el habitual resumen. Me extiendo un poco porque tiene muchos detalles interesantes.

El libro trata de cómo el hombre ha ido cargándose poco a poco los ecosistemas basándose en la desaparición de los anfibios. ¿Por qué los anfibios? Pues porque “los anfibios son animales muy sensibles a la contaminación y a las alteraciones y cambios medioambientales. Ranas, sapos, salamandras, cecílidos y tritones, son indicadores de la salud de un ecosistema”. De hecho, el 2008 fue declarado “El año de la Rana” por muchas asociaciones ecologistas. El portavoz oficial de esta campaña fue David Attenborough, en la llamada España no se difundió ni lo suficiente ni lo insuficiente; un par de artículos en los periódicos y poco más.
Antes de que existieran las aves la voz de los anfibios era la única que se oía en el planeta Tierra, eran los únicos vertebrados que producían sonidos. Para ser más precisos era la voz de los anfibios machos pues las hembras son mudas.
La autora es una defensora acérrima de la Naturaleza y la biodiversidad. Y nos recuerda que desde la llegada del hombre, dicha biodiversidad no ha dejado más que decrecer:
Antes de los anfibios ya se habían extinguido muchos otros animales por la acción humana. Ya a finales del siglo XVI acabaron con el Dodo de isla Mauricio. En el siglo XIX casi exterminan a los bisontes, animales fantásticos enormes y fuertes, los mataban a millones sólo por la piel, la lengua y algunos trozos de carne muy escogidos para hacer conserva. Se calcula que existían hacia 1860 más de 60 millones entre las Montañas Rocosas y el Misisipi. Hemos encontrado trágicos documentos sobre aquella masacre, montañas enormes hechas de sus cráneos, pulverizaban los huesos para fertilizar la tierra. Las palomas peregrinas de América del Norte tuvieron peor suerte, no se salvó ninguna. Se dice que sus bandadas eran tan inmensas que tapaban la luz del sol. Millones de ellas fueron asesinadas a estacazos, los campos se cubrieron de sus cadáveres en putrefacción, los echaban de comida a los cerdos por miles. Según cuentan sólo quedó un grupo que se “suicidó” en el lago Michigan sin atreverse a volver a tierra, y una hembra cautiva que falleció en 1914. Se fueron también para siempre la gigantesca moa, el gran alce, el león del Cabo, el oso del Atlas, el koreke, el delfín de aleta blanca (en el 2006), y un amplio etcétera de otros animales, entre ellos, como veremos, muchos anfibios. Niles Eldredge recopila en su obra La vida en la cuerda floja, los animales extinguidos desde 1.600 hasta finales de los 90. Son una barbaridad de especies de todos los grupos zoológicos. La actualización se puede ver en la página del World Conservation Monitoring Center.
(…)
Australia es un país muy concienciado en su pérdida de biodiversidad y muy amenazado por especies invasoras. En los últimos 20 años han perdido para siempre al menos nueve especies de ranas endémicas, 20 especies más han disminuido de forma alarmante, y tienen 27 especies más en grave peligro (Action Plan for Australian Amphibiams).
Echa de menos la niñez de los que hoy día nos podemos considerar maduros:
Los que tuvimos la suerte de disfrutar del campo en nuestra infancia, porque la vida aún estaba muy vinculada al ambiente rural y casi todo el mundo tenía allí padres, abuelos, tíos, primos, o amigos, sentimos una dulce nostalgia por aquellos campos en los que corríamos y jugábamos cuando éramos niños. Salir a buscar nidos era una de las juergas del verano, y más que salir a buscar salíamos a encontrar pues los había a cientos; sin huevos, con huevos, con pollos, con cucos… y sólo había que subirse a un par de árboles. Los paseos de las tardes de verano llevaban consigo los divertidos sobresaltos de escuchar o ver a los verdes lagartos andaluces y a las temidas “bichas” escondiéndose al paso en los zarzales. Las mantis gigantescas, los grillos cebolleros, las orugas de mariposas de vivos colores y zapatitos negros, los topos, los erizos, los sapos, las ranas… eran nuestros amigos y compañeros del camino; ya no es así.
(…)
Por desgracia las nuevas generaciones crecen en un elevado porcentaje sin aproximación alguna a la naturaleza, muchos niños no han visto más ranas que las que hay dibujadas en su libro de “Conocimiento del medio”. Saben muy bien, no obstante, que es una Play3, un MP8, un IPOD, una PSP, y otra serie de denominaciones de artefactos varios con los que juegan a vivir las vidas que no viven. Las infancias de los niños urbanitas transcurren muy alejadas del medio natural, les son más familiares y reales los animales imaginarios de los videojuegos que los que realmente existen.
En ciertos momentos, me atrevo a afirmar que es un punto crítica con los productos químicos desarrollados por el hombre, incluso con un punto quimiofóbico; aunque me parece que más bien lo hace, no por la química en sí, sino porque dichos productos se están utilizando en tal cantidad que afectan a la biodiversidad; recordándonos que nosotros también somos animales:
Lo que actúa en animales lo hace también en humanos de la misma forma. A nivel bioquímico todos funcionamos igual. No hay venenos selectivos, lo que mata a una rata mata a un hombre, sólo es cuestión de dosis en relación con el peso corporal. Si alguien duda de esta verdad piense que los medicamentos se ensayan primero en animales antes de aprobarlos para el ser humano. Los experimentos para comprobarlo son muy fáciles, tienen el inconveniente de que sólo se pueden hacer una vez. Así, por ejemplo, uno puede tomarse un poco de raticida y esperar a ver qué pasa. Si las ratas le parecen demasiado próximas al ser humano, pues un poco de veneno para hormigas (aparentemente no nos parecemos en nada a ellas) y esperar a ver qué pasa. Y así con todo lo que es químico y también con algunas substancias que se titulan “naturales” porque se han extraído de plantas, y que se publicitan como inofensivas por ser naturales. Curioso, porque muchos terribles venenos son naturales, de plantas o animales, y todo el mundo lo sabe, y sin embargo el término “natural” se sigue usando como sinónimo de bueno y sano para consumir. ¡A la rica cicuta natural! ¡Pruebe esta infusión de digitalina 100% natural! ¡Aconitina, estricnina! ¡Todo natural!
Y para colmo, el hombre ha potenciado los venenos con tal de matar a otras personas:
Durante la segunda guerra mundial se desarrollaron químicos capaces de eliminar todo tipo de plantas, fitocidas, era una fórmula mágica para asolar los países enemigos. Todos conocemos el uso que se dio en Vietnam a las Dioxinas para destruir selvas y cosechas. No sólo la mezcla de dos fitocidas acabó con las plantas (que no han vuelto a brotar), sino que afectó y afecta aún a la población humana de modo irreversible, siguen naciendo niños con terribles malformaciones congénitas, ciegos, deformes, son elevadísimos los casos de cáncer. Las últimas fumigaciones en Vietnam se hicieron en 1971. Hace falta valor para ver las imágenes de los afectados [pueden herir la sensibilidad del lector], pero conviene hacerlo y tener además más datos de esta gloriosa página de la historia reciente del hombre.
Insiste: no nos libramos. Todas esas acciones, con sus compuestos químicos empleados a nivel industrial acaban dentro de nuestro cuerpo:
Recordemos la campaña “Detox” de WWF/Adena en el 2004 cuando se analizó la sangre de varios ministros europeos (entre ellos la Ministra de Sanidad española), para exigir con esos datos una legislación más estricta en relación con el uso de químicos tóxicos. La sangre de los ministros estaba llenita de moléculas tóxicas. Había PCBs (bifeniles policlorados), ftalatos y retardadores de llama.
De estos últimos nos da unos detalles:
El PBDE es uno de ellos, lo añaden a cualquier cosa que pueda arder; almohadas, alfombras, ropa de cama, plásticos, rellenos de sillones, carcasas de televisores, ordenadores, juguetes, artículos para alimentación pediátrica, etc. Así, este maravilloso producto está en el aire, en el polvo, en el medio ambiente, en la leche, en el pan, en nuestro tejido graso, en animales, en alimentos… es “jangoikua” (euskera – el que está en todas partes).
El PBDE se introdujo en el mercado como una cosa estupenda hace unos 30 años, y coincidiendo con su uso extensivo empezó también la epidemia de hipertiroidismo en gatos en Estados Unidos, y es que este químico no sólo retrasa las llamas sino que altera el funcionamiento del tiroides. Los gatos por su aseo diario lamiéndose la piel y sus revolcones en sofás y alfombras están muy expuestos, al tiempo que también les viene por la alimentación a base de latas (en ellas hay más PBDE que en el pienso seco). Los estudios se han extendido constatándose el efecto sobre el tiroides felino en Canadá, Australia, Japón y en varios países europeos.
La calidad de vida que llevamos hoy día lleva asociada el derroche. Y todo este derroche repercute directamente a otros anomales.
A medida que se han ido inventando aparatos para disminuir el trabajo manual se han ido elevando paralelamente las necesidades. Me explico. Antes, por ejemplo, la ropa se lavaba manualmente; una tabla de madera, una pastilla de jabón Lagarto, y dale que te pego. Aparecen las lavadoras, gran descanso para las mujeres, e incremento notable de la ropa a lavar, pues ya no supone apenas esfuerzo; la máquina lo hace sola. Cazuelas, sartenes, platos, vasos y cubiertos se lavaban uno a uno con agua y un poco de arenilla, sin más. Aparecen los lavavajillas y el número de cacharros sucios aumenta prodigiosamente en los hogares.
Si antes se usaba un jabón para la ducha, ahora es un arsenal de productos químicos lo que se necesita; gel de baño, leche corporal, champú, suavizante, mascarilla, anti-caspa, anti-encrespamiento, alisante, espuma de afeitar, bálsamo para después del afeitado, etc. Los cuartos de baño parecen reboticas, y el término biodegradable se busca y la mayoría de las veces no se encuentra en estos productos.
(…)
Ante ello los anfibios, con su piel permeable (huevos, larvas y adultos) están indefensos. Todos estos maravillosos productos, que aseguran al ser humano una vida de consumista impulsivo feliz, les sientan mal, rematadamente mal. Teniendo en cuenta que el 90% de las aguas negras del planeta se vierten al medio ambiente sin ningún tratamiento previo, y que aún en los países más ricos no existe una lógica separación entre aguas negras y grises, es lógico imaginar que océanos, mares, lagos, lagunas, pantanos ríos, arroyos, etc. se encuentren contaminados por todos estos magníficos productos químicos con los que alegramos nuestras vidas.
Si a ello unimos los detergentes de uso industrial la catástrofe ecológica está servida.
Y encima, los matamos para decorarnos:
No está muy extendido afortunadamente en el caso de los anfibios, sí y mucho en otros animales como pequeños cocodrilos, armadillos, tortugas, aves, etc., con los que se fabrican todo tipo de deplorables recuerdos; bolsos, collares, guitarritas, pisapapeles, etc.
En Brasil se hacen monederos, llaveros y bolsos con sapos disecados. Sí, parece increíble pero es verdad, pueden verse haciendo una búsqueda de imágenes (“toad purse”). Algunos son con el sapo entero, otros usan sólo la piel y la cabeza. Muy horrible y aberrante, para llorar, negativo para la conservación de especies. Si nadie los comprara dejarían rápidamente de hacerlos. Hay que rechazar este tipo de productos si nos los ofrecen como si estuvieran apestados, ello crea conciencia y deriva la producción artesanal hacia otros objetos.
En Tailandia se hacen y venden carteras, monederos, bolsos y maletines con genuina piel de rana (“frog skin wallets”). Si hubiera una educación medioambiental nadie los compraría, ello actuaría en beneficio de la fauna de anfibios tailandeses que dejarían de ser capturados y sacrificados. Estos artículos están en venta en la red, un monedero de piel de rana vale unos 47 dólares.
Hay páginas de venta en la red de animales disecados, metidos en frascos con formol y partes de ellos; patas, piel, huesos, plumas, etc. Otro tipo de comercios que habría que regular o prohibir. No sé a qué clase de personas les puede gustar tener el cadáver de un animal exótico como decoración en su casa, unas patas de perro, otras de pájaro, unas alas secas de murciélago, o llevar un bolso hecho con un sapo. Hay gustos para todo.
Es preciso que lo que llamamos “gente” conozca a los anfibios y aprenda a respetarlos y a quererlos. Gente somos todos, cada uno en nuestro pequeño mundo luchando por sobrevivir lo mejor posible. Uno no puede amar lo que desconoce, ni siquiera vemos lo que no conocemos.
Y hebla de un montón de curiosidades de los anfibios, como que hay una rana que emite ultrasonidos.
Es una rana china (Amolops tormutus) que vive en Shanghái en arroyos de curso muy rápido y le interesa que se oiga su voz por encima del fuerte tumulto del agua. Es el primer caso de comunicación ultrasónica que se ha descrito en un animal que no es un mamífero, sólo se conoce en delfines, murciélagos y algunos roedores. El descubrimiento fue publicado en la prestigiosa revista Nature en marzo del 2006 (Frogs croaks in ultrasound. Ultrasound for mating).
Hasta hay quien estudia los olores de las ranas.
Han estudiado cómo huelen más de cien ranas australianas y han catalogado esos olores aproximándolos a otros conocidos, pues tristemente no hay otra forma para definir un olor. Las hay que huelen a flores, batido de fresa, vainilla, carne putrefacta, tomillo, nueces… todo lo que uno quiera. Michael Tyler es el “senior” del equipo, un afamado experto australiano en ranas, también interesado en sus olores, pues sus conocimientos e inquietudes abarcan todos los aspectos del mundo de los anfibios, tanto que le llaman cariñosamente “el hombre rana”. Estos científicos recibieron en el 2005 el premio IgNobel en la Universidad de Harvard.
Otros peligros de las ranas que a algunos no se nos pasan por la cabeza:
En el caso de los anfibios el mayor peligro son las carreteras, han de cruzarlas necesariamente si están en sus rutas migratorias; mueren allí aplastados por esos maravillosos coches con los que la televisión nos tortura minuto a minuto. Es una de las causas de la disminución de poblaciones. En los sapos está también el viaje opuesto, salen de los lugares encharcados donde nacieron y han de recorrer hacia atrás el camino que ya hicieron sus padres. El peligro de muerte en la carretera es para ellos doble. Suiza fue el primer país que construyó pasos subterráneos para los anfibios en los puntos clave de las carreteras. En algunos lugares se señalizan las carreteras para que los conductores traten de evitar estos atropellos masivos (Bodenhan en Inglaterra), en otros incluso se están cerrando al tráfico durante los días en que los animales las cruzan.
Y encima, explicaría como sobrevivir a una plaga bíblica:
Las ranas salen en una de las plagas bíblicas, y no deja de ser curioso porque la siguiente fue de mosquitos. Si hubieran dejado a aquela plaga de ranas, seguramente, se hubieran comido todos los mosquitos.
Y curiosidades sobre los venenos que tienen las ranas:
Se estudia el origen de los venenos de anfibios, pues sucede que muchos de ellos obtienen la molécula venenosa de los artrópodos (hormigas, ciempiés, coleópteros, ácaros oribátidos, etc.) de los que se alimentan, de modo que si se los mantiene en cautividad alimentándolos con insectos fáciles de conseguir (moscas de la fruta, grillos…), pierden el veneno, pues les faltan las especies, de las que obtienen el alcaloide, ello facilita el trabajo de los cuidadores que pueden manipularlas sin ningún peligro. La síntesis de las moléculas venenosas no está dirigida por factores genéticos, sino que estos animales usan las moléculas que obtienen al ingerir a ciertos artrópodos, y si acaso las modifican para que sean más útiles a sus fines. Parece que hay un proceso de bioacumulación, de modo que el alcaloide procede de una planta, de allí pasa al artrópodo y de este al anfibio. Toda una cadena conducente a un resultado final, un veneno en la piel de unas ranitas, que el hombre pronto descubre y utiliza para cazar.
Y su relación con la electricidad:
Las ranas jugaron un papel crucial en el descubrimiento de la naturaleza eléctrica del impulso nervioso. Los estudios de Luigi Galvani (1737-1798) produjeron una gran conmoción en la ciencia de la época, pues el tema de la electricidad animal estaba en pleno apogeo. El caso es que él demostró que la aplicación de una corriente eléctrica producía la contracción muscular en ranas.
Es también crítica con la industria farmacéutica:
Así en muchas enfermedades (tripanosomiasis africana, por ejemplo), se sigue funcionando con compuestos tóxicos de los años 20, pues no es rentable para la industria farmacéutica destinar dinero a ello, mientras que sí lo es, por ejemplo, el desarrollo de cremas antienvejecimiento, antiestrias, anticelulíticas, etc., que les van a pagar muy bien los consumidores del mundo rico.
Es obvio que en los lugares que más interesa investigar a la búsqueda de nuevos remedios es en las selvas tropicales, que aún conservan una gran biodiversidad vegetal y animal. No hace falta ser muy listo para deducir que las grandes multinacionales farmacéuticas son las más interesadas, pues esperan obtener pingües beneficios vendiendo a los ricos los remedios tradicionales de las tribus indígenas, una vez bien patentados, envasados y comercializados. Biopiratería es el término acuñado para definir estas acciones.
Algunas ONGs luchan para que no se puedan proteger bajo patente los remedios químicos obtenidos de animales endémicos, y cuya actividad se ha conocido a través de la tradición popular. Hay así una empresa que ha patentado agentes químicos obtenidos de las secreciones de una rana arbórea de la selva amazónica. Estas secreciones eran usadas en los ritos chamánicos desde tiempo inmemorial.
También las ranas (o mejor, los “ranos”) eran utilizados para los test de embarazo en los años 70. La prueba de ls ranita se llamaba en realidad Gali Manini.
Y en muchos casos, nos las comemos:
En Bélgica y en Francia se comen muchas ancas, como son mayoritariamente de importación su presencia en las cartas de los restaurantes ya no depende de la época del año. En Estados Unidos el consumo sigue una gráfica ascendente con unas 3.000 toneladas importadas al año, cantidad muy inferior, sin embargo, a la consumida en Francia. A nivel mundial se calcula que cada año se consumen entre 200 millones y un billón de ancas. En India y Bangla Desh se capturan anualmente unos 80 millones de ranas para su venta. Se trata de la rana toro cuyo cultivo ha tratado de implementarse en algunos países sin mucho éxito, pues a esta rana le gusta comer presas vivas. En China las ranas se venden vivas en los mercados, al igual que los peces y otros animales, cuando el cliente lo solicita el vendedor les corta de un tajo la cabeza y las mete en una bolsa. Hong Kong importa al año 6 millones de ranas (Haplobatrachus rugulosus) de China y no se sabe cuántos más de Taiwán y otros países asiáticos.
Y me gusta su conclusión:
¿Qué hay que hacer? La respuesta es muy sencilla en su planteamiento: cambiar nuestra forma de vivir. Es difícil de llevar a cabo en ausencia de medidas políticas, sólo en base a ellas se pueden plantear programas y llevarlos a cabo. La extinción de los anfibios sólo es una señal de aviso -como la fiebre- sólo indica que algo no funciona bien, que nos acercamos rápidamente al desequilibrio. No se trata de salvar especies concretas sino de mantener ecosistemas, con sus invertebrados, anfibios, reptiles, aves, mamíferos, plantas… con todo lo que tienen y contienen.
Muy informativo y con opinión razonada. Recomendable para todos los públicos.

Título: “La extinción de los anfibios en el siglo XXI”
Autora: Carmen Mascaró Lazcano
 http://www.historiasdelaciencia.com/

El planeta más parecido a la Tierra que hemos encontrado... es un infierno

Comparación entre la Tierra y Kepler 78b

El descubrimiento se ha hecho público hace un par de días por parte de la NASA con datos del Telescopio espacial Kepler y nos presenta un planeta rocoso con características similares al nuestro. Para completar la información y determinar otras propiedades como su situación respecto a la estrella, su composición o su tamaño también se han utilizado observaciones del Observatorio Keck en Hawaii y de mi vecino canario en el Roque de los Muchachos.

Los datos indican que Kepler 78b tiene un tamaño comparable al nuestro (1,2 veces el radio de la Tierra), posee una masa similar (1.7 veces la de nuestro planeta) y, como nosotros, también es un planeta sólido compuesto principalmente por roca y hierro.

Sin embargo, antes de hacer las maletas y mudarnos de turismo al nuevo mundo, debemos saber que Kepler 78b ofrece algunos inconvenientes...

Sigue leyendo en "El planeta más parecido a la Tierra que hemos encontrado... es un infierno" [Astronomía para terrícolas, Yahoo] (02 noviembre 2013)

miércoles, 23 de octubre de 2013

Esto es lo que ocurre cuando fotografías la lava «tan» cerca

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El fotógrafo Kawika Singson fotografiado por Chris Hirata, vía PetaPixel.
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RECURSOS INHUMANOS. GUARDIANES DE CAMPOS DE CONCENTRACIÓN (1933-1945) – Fabrice D´Almeida

 RECURSOS INHUMANOS. GUARDIANES DE CAMPOS DE CONCENTRACIÓN (1933-1945) - Fabrice D´Almeida

«En los campos de concentración y de exterminio, los verdugos no solo masacraron a hombres, mujeres y niños; también mataban el tiempo».
Sobre los campos de concentración nazis (Konzentrationslager, abreviado KL) existe una numerosa bibliografía, prácticamente inagotable, del mismo modo que suele serlo el período nazi en general y el Holocausto en particular. Los estudios suelen centrarse muy a menudo, y gracias a una amplísima documentación basada en memorias y recuerdos de los supervivientes, en las víctimas, dejando un poco más de lado el caso de los perpetradores. Y tratándose de estos últimos, lo habitual es focalizar el interés en los responsables del genocidio nazi, los jerarcas del partido, los líderes de las SS o algunos de los asesinos más notorios. Queda en un espacio aparte, bastante menos tratado, la figura de los guardianes de los campos de concentración. ¿Qué papel jugaron en el funcionamiento cotidiano de esos campos de la muerte? ¿Cómo se formaban para ejercer su oficio? Y, especialmente, ¿cómo era su día a día, su bienestar, sus mecanismos de entretenimiento? A este empeño dedica Fabrice D’Almeida su libro Recursos inhumanos. Guardianes de campos de concentración, 1933-1945 (Alianza Editorial, 2013).
«Debemos acabar definitivamente con la idea de que los campos se concibieron como órganos aislados de la sociedad y de que los procesos de represión del nazismo fueron una excepción en el conjunto de la ingeniería social del III Reich. La gestión de los campos formaba parte de la experimentación social y de la creatividad política» (p. 16), comenta D’Almeida en el prólogo de este libro conciso, breve y quizá redundante en algunos aspectos. El historiador francés recoge diversas ideas alrededor del entorno concentracionario nazi, poniendo el énfasis no en los comandantes de los campos, sino en la figura de los guardianes y las guardianas de los mismos. Trabajadores con turnos de ocho horas, se podría pensar poniéndonos en la óptica nazi, perfectamente adiestrados y adoctrinados, surgidos de las filas de las SS, comprometidos con un oficio que provocaba un enorme estrés mental y, por tanto, con una necesidad de evadirse en su tiempo de ocio. Esta mirada fría no minusvalora su grado de responsabilidad en los crímenes del genocidio nazi, pero nos obliga a reflexionar sobre el fenómeno concentracionario a ras de suelo, si se me permite la expresión. Para D’Almeida, el  estudio del comportamiento laboral y su  gestión del tiempo libre nos permite entender como, alrededor de todo este entramado, «los burócratas del nacionalsocialismo desarrollaron un pensamiento global y dedicaron mucho tiempo a maximizar el rendimiento de sus decisiones al servicio de su visión del mundo. Paso a paso, los campos fueron adquiriendo el aspecto de lugares de aislamiento, territorios represivos, espacios de urbanización, fuentes de mano de obra, establecimientos de producción industrial, centros de exterminio, unidades de reciclaje, etc.» y al mismo tiempo  el espacio concentracionario «acabó siendo el territorio de economistas y expertos en producción industrial, que exigían que el personal de vigilancia se adaptara a cada etapa y, como buenos gestores, le proporcionaban la formación adecuada», y además su bienestar cotidiano (pp. 17-18).
Heinrich Himmler, Reichsführer de las SS y dirigente supremo del archipiélago de KL y VL (abreviatura de los Vernichtungslager, o campos de exterminio), se preocupó desde el principio por la formación de los guardianes de los campos, insistiendo a los directores de los mismos en labores de enseñanza acerca de la situación, los métodos y la doctrina teórica. Por tanto, los guardianes, evocando y pervirtiendo el ejemplo de los guardianes de la Politeia platónica, Himmler aspiraba a crear una superélite de vigilantes que, sancionados por la pureza de sus orígenes arios y un adoctrinamiento adecuado, debían transformar el mundo. Y el funcionamiento de los campos de concentración importaba tanto como el desempeño militar de las Waffen-SS. En 1944 alrededor de cuarenta mil personas trabajaban en los campos. Unos centenares de ellos fusilaron, gasearon y eliminaron a los prisioneros. La inmensa mayoría hacían labores de vigilancia, pero todos ellos eran conscientes del papel que jugaban en el exterminio que se desarrollaba en sus lugares de trabajo. El maltrato era cotidiano, la tortura usual e incluso, en algunas ocasiones y contraviniendo las directrices nazis, se producían abusos sexuales de prisioneras. ¿Cómo soportar todo ello? Himmler y sus subordinados en las SS plantearon un particular «Estado del bienestar» en el seno de las SS y dirigido hacia esos miles de trabajadores de los campos. Interesarse por las condiciones reales de trabajo de los guardianes y las guardianas de los campos, dando constantemente instrucciones para mejorarlas, fue una de las tareas que Himmler nunca dejó de lado. El asesinato masivo de centenares de miles de personas en las primeras fases del Holocausto –«la Shoa por las balas», en expresión de Timothy Snyder en su estremecedor libro Tierras de sangre– nunca fue fácil para la salud mental de los perpetradores del genocidio, ni tampoco lo fue en el trato diario de los campos de concentración. D’Almeida incide en cómo Himmler concebía a sus guardianes como los «pastores de rebaños» de subhumanos, partiendo de ideas del filósofo Martin Heidegger, y a su vez podría catalogarse al propio Himmler como un particular «director de Recursos Humanos»: había que garantizar el «bienestar» de esos miles de «pastores», vigilando que cumplieran con su jornada laboral y que tuvieran espacios de ocio y entretenimiento que les ayudara, no sólo a sobrellevar la dureza de su oficio (que también), sino especialmente a «favorecer una buena integración [en el seno y el orden de las SS]» (p. 262). Trabajando tantas horas, debían distraerse por medio de actividades culturales o lúdicas –libros, discos, juegos, deporte, espectáculos teatrales, visionados cinematográficos–, pues «su peor enemigo era el aburrimiento, la desocupación, como si esto amenazara con colocarlos en la misma situación en que se encontraban las mismas poblaciones que vigilaban y que consideraban, a pesar de que estaban sometidos a la esclavitud, como parásitos. De este modo, se confirmaban los prejuicios que producía y canalizaba la sociedad nazi. Así se reafirmaba su posición de garantes de un orden que solo podía sostenerse con su colaboración» (pp. 262-263).
Viendo pues los libros que leían y que nutrían las bibliotecas de los diversos campos de concentración y exterminio, las comandas de discos, las programaciones de radio y cine, los juegos de mesa que solían practicarse, los deportes que se potenciaban y los instrumentos musicales que solían reclamarse en las peticiones de material a la Kommandantur central del archipiélago concentracionario, y aunque en ocasiones puede tratarse de un tipo de información aparentemente árida, D’Almeida nos acerca al día a día de los guardianes. Conocemos los nombres de comandantes y guardianes que maltrataban y torturaban a los prisioneros, pero no tanto el modo en que se distraían una vez que acababa su jornada laboral. ¿Qué papel jugaron las guardianas, por ejemplo? D’Almeida analiza el rol que ejercían dentro del campo, interactuando estrechamente con las prisioneras, manifestando una violencia profesionalizada sobre ellas, ejecutando «una brutalidad que habría de virilizarlas» (p. 64). Incide en la sexualidad de los guardianes y las guardianas, superando los «estereotipos de construidos en la posguerra para realzar la monstruosidad de los verdugos, como si hubiera sido necesario añadir a sus crímenes comportamientos que chocaban con el sentido común» (p. 107), de modo que se concluye que la sexualidad no era tan libre como los relatos de algunos prisioneros daban a entender. Desde la dirección de las SS se insistió en la pureza racial en las relaciones sexuales, se potenció y vigiló los matrimonios, se crearon burdeles oficiales para ellos, mientras que no se hacía nada parecido para las mujeres. En última instancia, «las actividades sexuales se entendían como una manifestación lógica de la virilidad» (p. 114) y especialmente de la necesidad de no contaminar la raza aria, por tanto los contactos sexuales de guardianes (y guardianas) con las prisioneras eran escasos y fuertemente perseguidos.
Todo el programa de «recursos inhumanos», parafraseando el título de este libro, tenía un objetivo claro: dentro de un particular «Estado del bienestar» –y que en todo el Reich nazi tenía un precedente en organismos como la organización Kraft durch Freude (La fuerza por la alegría), dirigida por Robert Ley–, en el que proteger y socorrer a los ciudadanos, había que favorecer la integración de los guardianes en la cultura política y, al mismo tiempo, crear la ilusión de una realización personal: «para el personal administrativo y represor de los campos, el deporte, la música, los juegos de cartas e incluso las visitas al burdel formaban parte de los ritos de socialización que situaban a cada uno en el lugar apropiado dentro del universo concentracionario» (p. 263). Era esencial, concluye D’Almeida, cuidar la atención de, en palabras de Himmler, este «material humano», pues «su resistencia o su fragilidad constituían un motivo de preocupación para los responsables de las SS, que sabían que la violencia podía producir efectos penosos en los guardianes si no se organizaban las cosas adecuadamente para facilitar su tarea» (p. 264). Pues, en última instancia, se trataba de que el trabajador/guardián realizara su oficio en las mejores condiciones. La frialdad que subyace tras esta idea de gestionar los «recursos (in)humanos» de los vigilantes sigue siendo tan estremecedor hoy en día como pudieron percibirlo los prisioneros de los campos de concentración nazis.
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"Young", un videoclip de The Paper Kites que te alucinará


Decir que es una delicia es lo más acertado que se me ocurre para definir este videoclip que os traemos. Si os gusta la iluminación y el retrato de estudio, estoy seguro de que os deleitará.
Se trata de un vídeo que utiliza la técnica del stop-motion de un modo original y que está formado por miles de fotografías de diferentes personas, que se van sucediendo de una manera ordenada mientras cantan la nueva canción Young del grupo australiano The Paper Kites.
 http://vimeo.com/76253725

La clave para que esto funcione también es el uso de la precisión en la posición de los protagonistas frente a la cámara, así como la continuidad en la iluminación y el fondo.
Para su realización, al director Darcy Prendergast y al estudio Oh Yeah Wow le fueron necesarias siete jornadas de grabaciones con más de 350 rostros y otros diez días más para montar las más de 4.000 fotografías finales del vídeo.
Vídeo | Oh Yeah Wow en Vimeo
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La noticia "Young", un videoclip de The Paper Kites que te alucinará fue publicada originalmente en Xatakafoto por Santiago Díaz.
 http://www.xatakafoto.com/videos-time-lapses-stop-motion/young-un-videoclip-de-the-paper-kites-que-te-alucinara

Wildlife Photographer of the Year 2013

Veíamos el otro día la imagen ganadora del Young Wildlife Photographer of the Year 2013, Mother’s little headful de Udayan Rao Pawar. Hoy haremos un repaso por los ganadores de todas las categorías del Wildlife Photographer of the Year 2013:

Animal Portraits (Retratos de animales):

El también ganador absoluto del premio Wildlife Photographer of the Year 2013, Greg du Toit de Sudáfrica, ha sido el vencedor en esta categoría por su fotografía, Essence of elephants, en la que según el propio autor:
Quería crear una imagen que capturase su especial energía y el estado de consciencia que siento cuando estoy con ellos.
La fotografía fue tomada en una charca en el norte de la Reserva Tuli Game de Botswana, desde un contenedor de carga hundido, donde estaba escondido el autor.
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Equipo: Nikon D3s + objetivo 16-35mm f4 + filtro polarizador.
Obturación 1/30 a f22. ISO 800
Nikon SB-900 flash + control remoto SC28
Minitrípode

Behaviour: Birds (Comportamiento:Pájaros):

El ganador es Isak Pretorius, de Sudáfrica por Sticky situation por la foto de este pájaro atrapado en la red de una araña que según comenta el fotógrafo: "se salvó gracias a la intervención humana"
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Equipo: Canon EOS-1D Mark IV + objetivo 70-200mm f2.8
Obturación 1/500 a f5.6 (-1 e/v). ISO 1600
Flash Canon 580EX.

Behaviour: Cold-Blooded Animals (Comportamiento: Animales de Sangre fría)

El premio ha sido para Dive buddy del mexicano Luis Javier Sandoval por esta tortuga verde, en peligro de extinción, que habita en la zona de la Penísula del Yucatán.
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Equipo: Nikon D7000 + Objetivo Tokina, ojo de pez 10-17mm a 17mm.
Obturación 1/125 a f10. ISO 100
Estrobos Sea & Sea YS-120 DUO
Vivienda acuática + TLC Arm Set.

Behaviour: Mammals (Comportamiento: Mamíferos)

Lo que parece ser una riña de pareja, sorprendió a Joe McDonald mientras trataba de fotografiar a una pareja de jaguar hembra en un pantanal de Brasil. Fueron unos segundos de arrebato que consiguió capturar y que consiguieron que The Spat sea la ganadora en esta categoría.
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Equipo: Canon EOS-1D Mark IV + objetivo 70-300mm f4.5-5.6 a 170mm
Obturación 1/640 a f5. ISO 800.

Animals in their Environment (Animales en su entorno)

The water bear, de Paul Souders (USA) muestra a una osa polar en la bahía de Hudson, en Canadá, a la que siguió durante tres días y cuando vio que caía al agua esperó. La iluminación la consiguió porque el sol de mediaoche se filtró entre el humo de unos incendios forestales que había más al sur.
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Eauipo: Canon EOS 7D + objetivo 10-22mm f3.5-4.5
Obturación 1/320 a f4. ISO 400
Pluma ligera Manfrotto light boom + cable disparador

Botanical Realms (Reinos Botánicos)

El ganador es Michael 'Nick' Nichols (USA) por The President’s crown una sequoya de 3200 años que vive en el Parque Nacional de Sequoyas de California, enorme, aunque no es el árbol más grande de la tierra.
Esta foto está realizada con 3 cámaras, son 126 imágenes sacadas a intervalos de arriba abajo y cosidas finalmente con un software de edición.
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Equipo: 3 Canon EOS 1Ds Mark III + 3 objetivos 35mm f1.4 lenses
Obturación 1/350-1/1000 sec. ISO 200.

Underwater Worlds (Mundos Submarinos)

Brian Skerry (USA) con su Feast of the ancient mariner es el ganador de esta categoría. La tortuga está sobre una colonia flotante de diminutos túnidos envueltos en una túnica gelationosa. Fue tomada en la isla de Pico, Azores, Portugal.
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Equipo: Nikon D3s + objetivo 17-35mm a 35mm
Obturación 1/250 sec a f13. ISO 1600.
Carcasa subacuática

Wildscapes (Paisajes Salvajes)

The Cauldron de Sergey Gorshkov (Rusia) es la ganadora de esta categoría donde se muestra el volcán Plosky Tolbachik en erupción en Kamchatcka.
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Equipo: Nikon D4 + objetivo 16-35mm f4
Obturación 1/40 a f8. ISO 800.

Urban Wildlife (Naturaleza Urbana)

Pål Hermansen (Noruega) es el ganador de esta categoría con Life after rust, realizada en el cementerio de coches Båstnäs, en Värmland, Suecia donde cientos de coches antiguos de los años cuarenta, 50s, 60s y 70s, se desintegran y oxidan mientras los invade la vegetación.
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Equipo: Canon EOS 5D Mark III + objetivo 17mm
Obturación 0.3 sec a f11. ISO 250.
Flash indirecto

Nature in Black and White (Naturaleza en Blanco y negro)

Richard Packwood (Reino Unido) con The greeting, una imagen de los restos de los árboles medio sumergidos en el Lago Kariba, el lago artificial más grande del mundo, es el ganador de esta categoría.
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Equipo: Nikon D3s + objetivo 500mm f4 + conversor 1.4x teleconverter
Obturación 1/125 a f5.6. ISO 400
Trípode Gitzo.

Creative Visions (Visiones Creativas)

Snow moment de Jasper Doest (Holanda) es la fotografía premiada en esta categoría. Un macaco japones que habita los alrededores de las aguas termales de Jigokudani, Japón central, es el protagonista.
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Equipo: Nikon D4 + objetivo 24-70mm f2.8 a 55mm + fltro polarizador
Obturación 1/100 sec a f11. ISO 1600
Flash Nikon SB-800.

Eric Hosking Portfolio Award (Premio Portfolio Eric Hosking)

Premio para jóvenes entre 18 y 26 años con portfolios entre 6 y 10 imágenes, este año para Connor Stefanison (Canadá), por The flight path.
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Equipo: Canon EOS 5D Mark II + objetivo 16-35mm f2.8 lens a 16mm
Obturación 1/13 sec at f8. ISO 1600.
Flash Canon 580 EXII + Flash Canon 580 EX + Flash Canon 430 EX II
Disparador inalámbrico Vello FreeWave Plus + trípode.

Gerald Durrell Award for Endangered Species (Premio Gerald Durrell para especies en peligro de extinción)

Para Toshiji Fukuda (Japón), por Tiger untrapped, hecha en la Reserva Natural Rusa Lazovsky, donde de 300 tigres Amur que viven en libertad, hay sobre 12 en esta reserva, víctimas de la deforestación.
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Equipo: Nikon D3 + objetivo 200-400mm
Obturación 1/1600 a f9. ISO 220.

World in Our Hands (El mundo en nuestras manos)

Mike Veitch (Canadá) con The fish trap una curiosa imagen de un tiburón ballena tratando de alimentarse de lo que hay dentro de una red.
Equipo: Nikon D90 + objetivo Tokina 10-17mm a 14mm
Obturación 1/80 sec a f7.1. ISO 200. Carcasa subacuática.

Wildlife Photojournalist Award (Premio Wildlife de fotoperiodismo)

Para Brent Stirton (Sudáfrica) por God's Ivory, sobre el tráfico de marfil.
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La entrada Wildlife Photographer of the Year 2013 aparece primero en ALTFoto.


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Oscar Wilde en la Plaza Merrion de Dublín

Oscar Wilde Dublin
Dublín es una ciudad que destila literatura por los cuatro costados. Cuna de escritores de reconocimiento mundial y escenario de novelas universales, es posible recorrer la ciudad a través de rutas literarias. Oscar Wilde es uno de los nombres propios relacionados con esta vertiente artística de Dublín. Y la foto junto a su escultura, una de las clásicas.
La escultura de Oscar Wilde se ubica en la esquina noroeste de la agradable Plaza Merrion, en la que podemos pasear alejándonos del bullicio de la ciudad, hacer pícnic o simplemente descansar en un banco o sobre la hierba. Una escultura con apodos de dudoso gusto, sobre la que vamos a conocer un poco más…
Oscar Wilde nació y vivió buena parte de su infancia y juventud en Dublín, y es autor de obras de teatro, poéticas, cuentos y ensayo que le dieron fama universal. En Dublín también podemos visitar su casa, y pasear por el Trinity College que lo vio pasar por sus aulas.
Pero hoy nos quedamos en la Plaza Merrion y en esta peculiar escultura de colores recostada en una gran roca que transmite ese espíritu bohemio y rebelde por el que también era conocido Wilde. El autor de la escultura es Danny Osborne, artista británico reconocido por su obra escultórica, especialmente por esta de la que hablamos hoy.
El título “oficial” de la escultura es “The Quare in the Square in Merrion Square Park” y fue originalmente encargada por Guinness Ireland Group por 45.000 libras. Son varios los sobrenombres con rima (y de mal gusto a mi parecer) por los que se conoce popularmente esta escultura en referencia a la homosexualidad del escritor, lo que me viene muy bien para citar al autor:
La sociedad perdona a veces al criminal, pero no perdona nunca al soñador.
Dejemos de lado esas alusiones de las que el autor probablemente también hubiera hecho caso omiso, desafiando la rigidez victoriana de su época y los convencionalismos de ahora, y centrémonos en el colorido de su chaqueta y su pañuelo o esa pipa que sostiene en su mano derecha.
Fijáos hacia dónde dirige la mirada Wilde, porque se supone que está observando la casa que le vio nacer y donde vivió, en el número 1, Merrion Square (al menos, si no hubiera nada entre la escultura y el edificio). Frente a la escultura, podemos ver dos columnas con frases célebres del autor.
Seguid recorriendo el delicioso parque georgiano en busca de otras esculturas menos conocidas, siempre es interesante recorrer los rincones a la búsqueda de sorpresas. El parque abre los días laborables a las 8 de la mañana durante todo el año (a las 10 los fines de semana) y cierra entre las 16.30 y las 21.30 según el mes.
Eso sí, para fotografiarnos junto a la escultura de Oscar Wilde en el Parque Merrion de Dublín tal vez tengamos que hacer cola… Tal es la fama de este rincón, que nos hará difícil posar a nuestro aire… a no ser que escojamos una hora poco frecuentada. Y, recuerda, como decía Wilde:
Ser natural es la más difícil de las poses.
Foto | Eva Paris
En Diario del viajero | Dublin Pass, la tarjeta turística para conocer Dublín, Dublín gratis, La estatua de Molly Mallone en Dublín
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La noticia Oscar Wilde en la Plaza Merrion de Dublín fue publicada originalmente en Diariodelviajero por Eva Paris.
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El primer bug informático de la historia

Primer bug informático de la historia
(Primer bug informático de la historia)
Grace Murray Hopper fue una mujer nacida en Nueva York en 1906 y pionera en el mundo de la informática. Experta en matemáticas, se enroló en el ejército de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, cuando ya había finalizado su doctorado en matemáticas en Yale. Fue la primera de su promoción de cadetes y acabó siendo enviada por el ejército a Harvard, para trabajar en el campo, incipiente entonces, de la computación.

En 1946 salió del ejército pero siguió trabajando en el mundo de la informática, desarrollando programas para el superordenador Mark I. Sus contribuciones a ese mundo de la computación, donde trabajó durante décadas, son importantes: colaboró en la creación de nuevas computadores, creó el primer compilador de la historia y puso las bases para la creación del lenguaje de programación COBOL, uno de los más usados de la historia. De hecho, se le reconoce el honor de ser la creadora de COBOL. Pero volvamos unos años atrás, a 1947.

Cuando estaba en Harvard como investigadora tras dejar el ejército, Hopper trabajaba creando programas para el ordenador Mark II, otro de los ordenadores con nombre propio de la historia de la computación. El 9 de septiembre de aquel 1947 nuestra protagonista reportó un fallo al área encargada del soporte de la máquina. Los ingenieros, revisando el Mark II, encontraron una mariposa enganchada en uno de los relés del ordenador, lo que provocó el fallo.

Aquellos tipos pegaron al bicho, ya muerto, en el informe sobre la avería, como pueden ver en la imagen que encabeza la entrada, diciendo además que era el primer caso de “bug” (en inglés, bicho) encontrado. Y así se conoce aquel hecho, como el primer bug de la historia de la computación, es decir, en aquel momento se acuñó un término que hoy es usado por centenares de miles de personas: bug como sinónimo de fallo informático; y el uso de bug con ese sentido proviene de aquella mariposilla que estropeó el trabajo de Hooper, de un bug cien por cien real y físico, nada de digital.

Nota: Esta curistoria y otras muchas están en la infografía sobre la historia de las Tecnologías de la Información elaborada por Curistoria y Exevi.

 http://curistoria.blogspot.com/