Si durante los años de bonanza económica España fue quien
recibió a los inmigrantes sudamericanos, la llegada de la crisis ha
revertido esta situación y ahora son los españoles quienes buscan una
salida del país. Como no podía ser de otra forma: América Latina figura
como destino predilecto. Un idioma en común, una cultura atractiva y,
sobre todo, una economía en expansión esperan a quienes se atrevan a
iniciar la aventura.

Desde el estallido de la crisis económica en 2008 España ha pasado de
ser un país de inmigrantes a convertirse en uno de emigrantes. Si hasta
esos momentos y todavía en los dos años posteriores el flujo migratorio
proveniente de Latinoamérica era positivo, ahora se ha convertido en
negativo con el regreso de muchas de estas personas a sus países de
origen ante la falta de oportunidades laborales. A esto hay que añadir
la salida de los españoles en busca de un futuro más halagüeño. ‘Hacer
las américas’ vuelve a estar de moda y por lo menos los números
macroeconómicos respaldan esta apuesta. [Ver
Postgrados Internacionales]
Aunque los datos distan mucho de ser espectaculares, sí que son superiores a la media europea. Así, la
Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) cifra en 2,9% el aumento del PIB en la región en 2013
en un informe titulado “Perspectivas económicas de América Latina en
2014”. BBVA es algo menos optimista y según el análisis económico de su
Servicio de Estudios,
Latam (abreviatura de Latinoamérica) sólo avanzará un 2,4% durante este añolastrada por las condiciones económicas globales, para crecer ya a un ritmo del 3,1% en 2014.
Estas cifras contrastan con el 1,3% que se contraerá la economía
española en 2013 según el Fondo Monetario Internacional (FMI) o el
crecimiento del 0,2% proyectado para 2014. En Europa las cosas sólo
marchan algo mejor con una contracción del Producto Interior Bruto (PIB)
del 0,4% para el ejercicio en curso y un repunte del 1% para el próximo
año. Sólo con datos parece que
apostar por Latinoamérica es lo que los estadounidenses denominarían un ‘no brainer’ o una cuestión de
pura lógica aritmética. [Ver
postgrados en Banca y Finanza]
Dejando ya de lado la fórmula de buscar empleo en una multinacional que trabaje en el continente,
lo que cada vez más personas buscan es convertirse en sus propios jefes o llevar a diferentes países su idea de negocio, habitualmente probada antes en España. [Ver
cursos para Emprendedores]
Uno de los errores más habituales pasa por pensar que Latinoamérica es
una región homogénea. Nada más lejos de la realidad. Al igual que ocurre
en Europa, las particularidades de cada país pueden marcar directamente
el propio inicio del negocio.
Esto no quiere decir que no se pueda implantar un mismo modelo de
negocio en toda América Latina. Financialredes un buen ejemplo de ello.
Apoyado en un modelo de negocio probado en España llevó a cabo una
expansión rápida pero ordenada que le ha llevado a tener presencia en
casi todos los países del continente. La ventaja en este caso radica,
como explica su CEO Jesús Pérez, en que gracias a Internet no siempre es
necesario contar con presencia física en forma de oficinas en todos los
emplazamientos y se pueden centralizar las gestiones burocráticas en
una o dos delegaciones.
Y es que
uno de los grandes problemas para asentarse en América Latina pasa por su entorno regulatorio y
la necesidad, en muchos casos, de contar con un socio en la zona. En la
mayoría de países no se trata de un imperativo legal, como sí ocurre en
China, sino más bien de recomendaciones a las que, como su propio
nombre indica, conviene atender. Aunque muchos estados comparten
trámites, formas de proceder e idiosincrasia en torno al emprendimiento,
los procedimientos concretos varían y a veces también la forma de hacer
negocios.
América Latina, un lugar más accesible que España para hacer negocios
Esto no quiere decir que la tarea de montar una empresa tenga que ser más complicada que, por ejemplo, en España.
De
hecho, el informe DoingBusisness, que mide la facilidad para hacer
negocios en todo el mundo, sitúa a algunas de las economías
latinoamericanas por delante de la nuestra. De hecho, Puerto
Rico, Perú y Colombia ocupan los puestos 40, 42 y 43 del ranking,
respectivamente, por el 52 de España. Justo detrás, como número 53
figura México y no muy lejos, en el 55, Panamá.
Todos estos países aventajan a España en algo tan crítico como la
facilidad para poner en marcha un negocio medido, entre otras cosas, en
los días necesarios para comenzar la actividad empresarial con todos los
papeles en reglas. Lo más sorprendente es que naciones como Perú, Chile
o Colombia también ofrecen una mayor seguridad al inversor según este
informe pese a que este debía ser a prioriuna fortaleza española,
especialmente al compararse con países con menor nivel de desarrollo.
La buena clasificación de algunas de estas economías no es ninguna casualidad. De hecho,
Ramón Casilda, asesor estratégico en negocios para América Latina, profesor del
Instituto de Estudios Bursátiles (IEB)y
autor del libro “América Latina Emergente”, entre otros textos,
encuadra a varios de ellos entre los que mejores perspectivas presentan
para emprender u hacer negocios. Su particular listado lo forman,
por este orden, Brasil, México, Colombia, Perú y Chile,
con especial mención también a Panamá por la próxima apertura del nuevo
canal que le convertirá en un país todavía más importante desde el
punto de vista estratégico para el transporte marítimo de mercancías.
[Ver
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Ramón Casilda hace especial hincapié en las particularidades de cada región y recalca que “
América Latina no es única, sino que es absolutamente diversa.
Igual que en España tenemos 17 regiones, eso es Latinoamérica, donde el
único nexo que tienen en común es la lengua”, y ni siquiera eso si
contamos a Brasil. Y es que uno de los errores más comunes es pensar que
por hablar el mismo idioma tienen, necesariamente, que existir una
serie de similitudes culturales y sociales.
La “B” de BRIC al frente
Lógicamente
Brasil aparece como el destino más atractivo
desde un punto de vista de oportunidades de negocio, siempre que se
esté dispuesto a salvar la barrera idiomática. Este es uno de los
hándicap de la B de las grandes economías emergentes, los BRIC formados
por Brasil, Rusia, India y China. Por lo demás, es un país lleno de
oportunidades que este año crecerá al 2,7% y que cuenta con el potencial
que le proporcionan importantes recursos naturales, un territorio
extenso y casi 200 millones de habitantes.
Quienes deseen localizarse en el país lo primero que deben tener en cuenta es “que
existen tres brasiles:
el desarrollado, con Sao Paulo a la cabeza; un Brasil menos
desarrollado; y otro todavía menos desarrollado que englobaría la parte
nordeste del país” señala Ramón Casilda. Lógicamente, antes de situarse
en el país hay que tener claro a cuál nos estamos dirigiendo.
A partir de ahí, no hay que perder de vista que
entrar en Brasil puede resultar “muy complicado” porque
se trata de un país altamente proteccionista con su industria, con un
mercado laboral rígido, una fiscalidad cuanto menos engorrosa y
enrevesada, y unos tipos de interés que a corto plazo subirán al 10%, el
doble de la media sudamericana, lo que hace que financiarse no sea
excesivamente barato. Y sin embargo, por potencial, los expertos siguen
recomendando estar en el país.
Buena parte de estos consejos se basan en las oportunidades laborales y de negocio. Actualmente
“Brasil tiene un cuello de botella en los perfiles profesionales cualificados, y no sólo directivos, también mandos intermedios”
recalca el experto profesor de IEB. Precisamente esta necesidad de
trabajadores bien formados ha llevado al Gobierno a elaborar un programa
de cualificación que enviará a los profesionales y estudiantes con más
futuro a estudiar fuera del país.
Por su parte,
México también cuenta con el atractivo de un país grande en extensión y con una amplia población.
Además, la posición de España es más que sólida con más de 4.000
españolas o con ascendencia empresas ubicadas en el país. Esta
familiaridad con el emprendedor español siempre facilita la labor de los
recién llegados que, como ocurre con Brasil, deben evaluar muy bien el
estado al que se dirigen por cuestiones relacionadas con la seguridad
ciudadana. [Ver
oferta de Estudios Internacionales]
Con unos tipos de interés bajos, el gran problema u oportunidad de
México, según se mire es su estrecha relación con la economía
estadounidense, que Ramón Casilda tilda de “dependencia”. En este
momento, esta ligazón podría ser positiva habida cuenta de mejora de las
perspectivas económica en Estados Unidos y de otros elementos que
corroboran esta tendencia como “la vuelta de las maquiladoras a México”
después de un periodo de deslocalización hacia países asiáticos.
Como ocurre en Brasil,
México “también necesita cualificación profesional media”,
ya que en este caso “los directivos son muy hábiles y con buena
formación”, en muchos casos adquirida en reputadas universidades y
escuelas norteamericanas. Así, hay oportunidades para trabajadores que
sean capaces de aportar valor a la cadena de producción no tanto desde
la gerencia, sino desde mandos intermedios o a través de empresas que
asuman ese papel. [Ver
postgrados en Gerencia]
De
Colombia Ramón Casilda destaca que se trata de una
sociedad madura que además ha logrado minimizar el problema de seguridad
que ocasionaba la guerrilla, mientras que
Perú es, junto a
Panamá,
el país que más ha crecido en los últimos años. Los datos del Servicio
de Estudios de BBVA avalan esta teoría y, además, sitúan a estas cuatro
nacionales a la cabeza del crecimiento latinoamericano para el próximo
año.
Resta por abordar el curioso caso de
Chile. Se trata
de una de las naciones más desarrolladas del continente con importantes
ratios de crecimiento en torno al 4% y que “presume de ser un país
serio”, en palabras de Ramón Casilda. Lo cierto es que “es un país más
abierto, con una economía menos proteccionista, que está más insertado
en el
comercio internacional…
No tiene nada que ver con México o con Brasil”. ¿Qué hace entonces que
no ocupe el primer lugar de la lista de destinos en los que emprender.
En primer lugar que se trata de un país más pequeño y en segundo, que,
al estar más desarrollado, es también más competitivo y los sectores en
los que invertir son menores.
Además,
Chile es el reflejo de una de las tendencias claves para Sudamérica: la dependencia de las materias primas.
Y es que la mayoría de las exportaciones chilenas están relacionadas
con materias primas. Ramón Casilda recuerda a este efecto que “en
términos económicos, el milagro de América Latina son las materias
primas” y que cuando todo marcha bien y se compran fuera, no hay
problemas, pero cuando la demanda cae, empiezan a surgir las
dificultades. Y eso es precisamente lo que ha pasado en 2013 con la
desaceleración de la demanda global y la menor necesidad de materias
primas por parte de países como China.
Precisamente este hecho es el que hace que Latinoamérica sea
especialmente interesante: necesitan ahora “diversificar su oferta
exportadora y para eso necesita técnicos y gente cualificada”.
Evidentemente, el sector explotación de materias primas es uno de lo que
más desesperadamente requieren profesionales capaz de aportar valor
añadido, pero no es ni mucho menos el único, ya que a fin de cuentas, lo
que necesitan Chile y el resto de estados es un plan estratégico para
que en su economía florezcan también otras empresas en sectores
diferentes.
La consecuencia más directa es la ya mencionada demanda de técnicos
cualificados para la mayoría de sectores de actividad. Sin embargo, como
suele ocurrir habitualmente, siempre hay algunos negocios que destacan
sobre otros.
El experto destaca
los sectores de Latinoamérica que mejores perspectivas presentan, comenzando por el de las
Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)que,
como ocurre en casi todo el mundo, están en auge. El caso
latinoamericano cuenta con la particularidad de que el índice de
penetración de Internet es más bajo que en otras regiones del mundo, lo
que hace que el potencial del sector sea enorme. Algunos gobiernos como
el chileno disponen de programas especiales para buscar y captar talento
en esta área.
Quienes deseen emprender en la región tampoco deben perder de vista
el negocio inmobiliario y de infraestructuras.
Latinoamérica cuenta con unas infraestructuras obsoletas en muchos
casos e inexistentes en otros. Es su gran asignatura pendiente y está
sirviendo de puerta de entrada a grandes multinacionales españolas, así
como a pequeñas mediadas empresas, que pueden aportar la experiencia y
el
know-how adquiridos durante los años dela burbuja inmobiliaria y la fiebre de la construcción de carreteras. [Ver postgrados de
Inmobiliaria e
Infraestructuras]
Países con problemas en infraestructuras también suelen tener ‘todo por hacer’ en el ámbito de
transporte y
logística, como es el caso. Ramón Casilda apunta a
salud y
educación como los otros sectores que posiblemente crecerán en la región.
http://www.mastermas.com/